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Ganancias |
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Dónde están los nuevos ricos |
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La mejor rentabilidad sigue concentrada en pocas manos. Pero cambiaron los beneficiarios.
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El nuevo modelo económico
posconvertibilidad ya exhibe sus propios nuevos ricos. Un método
para detectarlos surge de las cifras elaboradas por la AFIP. El
impuesto a las Ganancias pagado por las empresas, por ejemplo, se
multiplicó por tres entre 1998 y el 2005. Claro, no todo
el aumento respondió a una mejora de la productividad de
la economía -en realidad, encubre el efecto de la inflación
sobre los balances-, ni son los mismos los ganadores y perdedores
bajo el actual modelo K. Pero los datos confirman la continuidad
de una economía básicamente concentrada.
El contexto de desigualdad social es confirmado por el Instituto
Nacional de Estadística y Censos, INDEC, aunque desde el
oficialismo se quieran manipular sus estadísticas. En la
actualidad, el 20% de la población obtiene el 54,6% de los
ingresos, un nivel ni siquiera alcanzado en los maldecidos ‘90.
Es más: desde el 2001, el ingreso promedio de los habitantes
de la Ciudad de Buenos Aires y del Conurbano creció un 81%,
pero mientras el 10% más rico de la población mejoró
los suyos en un 91%, el 10% más pobre apenas recuperó
el 53%. Esos datos apenas reflejan el impacto de la evolución
económica en las personas. Pero la matriz del fenómeno
está en la evidencia de que la riqueza cambió de manos.
Si en los ’90 mandaban el sector financiero, los servicios
y el comercio, desde la crisis del 2001-2002 reinan la minería,
la industria y la agricultura (ver cuadros).
De los 15.754 millones de pesos que aportó en el 2005 el
impuesto a las Ganancias que tributan las sociedades a la maxi-recaudación
global, más de 10.000 millones de pesos, el 66% del total,
provinieron de sólo dos sectores: la minería y la
industria. Esas actividades aumentaron 63,2% la recaudación
global de Ganancias, en relación al 2004.
Los nuevos negocios. Las diferencias saltan a la vista. En el ’98
existían 25 puntos porcentuales de distancia entre el sector
económico que más tributaba Ganancias -la industria
manufacturera- y el que menos lo hacía -la agricultura, la
ganadería y la pesca-. Ahora, luego de la megadevaluación
y la pesificación asimétrica del 2002, el sector con
menores ganancias -los servicios sociales y de salud- está
más de 33 puntos por debajo del mayor aportante, que sigue
siendo la industria, aunque en volúmenes muy superiores.
Es decir, ahora aparecen menos beneficiados y con mayores tasas
de rentabilidad.
Ganancias llega a representar actualmente casi el 5% del Producto
Bruto Interno de la Argentina, un récord histórico
para la participación de ese gravamen en la economía.
En el mejor momento económico de la Convertibilidad, no llegaba
al 3% del PBI. Incluso después del impuestazo del ministro
de Economía de la Alianza, José Luis Machinea, en
enero del 2000, la recaudación del impuesto a los réditos
sólo había trepado hasta el 3,8% del Producto.
Redistribución, entre ricos. Las sociedades empresarias que
aportan Ganancias reflejan claramente los ganadores y perdedores
del modelo K. La industria aporta $ 5.358 millones de pesos y la
minería $ 5.037 millones. Si bien la industria era la mayor
aportante también en la Convertibilidad, el salto es abrumador:
en el ’98 apenas pagaba $ 1.504 millones, menos de un tercio
del aporte actual. El salto refleja la rentabilidad que generó
en el sector la devaluación del peso y el sostenimiento del
dólar alto, que actúa como un derecho a la importación.
En el caso de la minería, que pasó de tributar $ 645
millones en el ‘98 a los $ 5.000 millones actuales, la ganancia
extra está generada por la sostenida alza de los commodities
a nivel internacional.
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