Año XXII
Nº 1531 del 29-04-2006
Publicación semanal de Editorial Perfil

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Pareja. Chico seduce y Volonté aporta su belleza y la voz.
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  MUSICA
  Por una misma pasión
  El Tata Cedrón y Suma Paz comparten el escenario del Bar Tuńón. Sábados a las 21.
 

* * *
Las ganas de estos dos grandes artistas hicieron que se unieran sobre un escenario. Lejos de los mandatos del marketing, y más lejos aún de los espacios centrales en programas de televisión y de radio, no caben dudas de que Juan "el Tata" Cedrón y Suma Paz son, cada uno en su estilo y con su historia, referentes indiscutibles de la música popular argentina.
Cedrón viene del tango; aunque su carrera ha estado siempre al borde de las formas convencionales. Eligió musicalizar a grandes poetas y poner el acento en la palabra, por la misma época en que Piazzolla o Robira se centraban en la música. Y así nacieron sus inolvidables musicalizaciones de poesías de Juan Gelman, Raúl González Tuñón, César Vallejo o, más recientemente, Homero Manzi.
Suma, por su lado, ha sido la principal voz para la obra de Atahualpa Yupanqui una vez desaparecido el genial compositor del folklore. Sin estridencias, con la única fuerza de las letras y las melodías del creador de Pergamino, supo hacer escuchar estas canciones que no muestran ningún rasgo de envejecimiento.
Era sumamente auspicioso, entonces, que estos dos artistas se unieran para un espectáculo conjunto. Y era, por cierto, muy grande la expectativa generada entre los seguidores de esta manera reconcentrada de acercarse a la canción popular. Fue una pena, en consecuencia, que el concierto quedara planteado exclusivamente como un compartir el escenario y no la música. Así, Cedrón tiene a su cargo la parte más extensa -toda la primera mitad y buena parte de la segunda- y Suma Paz hace las veces de invitada de lujo. Cada uno se limita a hacer lo suyo -sin dudas, muy bien-: el Tata repasa sus composiciones de Tuñón, de Vallejo, de Joseph Conrad, de Manzi e intercala algunos clásicos como "Organito de la tarde" o "Nada". Suma vuelve sobre las composiciones de Yupanqui e introduce algunas poesías de su propia autoría. Pero quedan debiendo -al público, pero también a ellos- la posibilidad de compartir repertorios, de sumar experiencias, de convertir este encuentro en una verdadera unión. l

   
  Por: Ricardo Salton | Fotos: Martín Arias.
 

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