Año XXII
Nº 1531 del 29-04-2006
Publicación semanal de Editorial Perfil

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PERDIDO. Iván de Pineda no encuentra su lugar en el formato de origen francés.
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  Un cuarto de sorpresas
 

"Habitación 414". Ciclo de interés general. Lunes a las 23 por América. Una producción de Promofilm. Conducción: Iván de Pineda. Productor general: Martín Teitelbaum. Realización Santiago Sánchez.

 
 

* * * y 1/2
Inspirado en un formato de origen francés, "Habitación 414", invita a una figura consagrada a instalarse en un cuarto de hotel donde recibe una serie de visitas sorpresa (amigos, parientes, colegas y famosos de diversa índole) con las que entabla conversación. Ayudado por fotos y objetos destinados a estimular su memoria emotiva, el homenajeado evoca diversos momentos de su vida personal y profesional. El relato es ilustrado con imágenes que dan cuenta de un muy buen trabajo de archivo. Desde una habitación contigua, Iván de Pineda, sigue el desarrollo de los encuentros en la pantalla de un monitor y, cada tanto, llama por teléfono a la 414 para hacer algún comentario, pregunta o sugerencia.
En las tres emisiones que se han visto hasta ahora, el ciclo tuvo el mérito de que los protagonistas fueran figuras populares y heterogéneas: Andrea del Boca, Julián Weich y Víctor Hugo Morales. En los dos primeros casos, la emoción jugó un papel central; Víctor Hugo, en cambio, desechó el juego de las lágrimas y apostó al relato de anécdotas y a la exposición de su modo de pensar la profesión y la vida. Esa última entrega fue, por lejos, la más lograda de las tres.
El aspecto más débil del programa reside en la imposibilidad de Iván de Pineda para encontrar su lugar en el formato. En los parlamentos a cámara, aún le falta la soltura propia de los conductores, y sus intervenciones telefónicas cortan el clima intimista que el ciclo busca generar para aportar muy poco.
Concebido como un producto ameno, resuelto con una producción cuidada y presentado con buena calidad de imagen, el programa alcanza sus mejores momentos cuando transita por el camino de la seriedad y el diálogo inteligente. En tal sentido, fue impecable el diálogo del psicólogo Gabriel Rolón con Andrea del Boca sobre la experiencia de haber trabajado en la TV desde niña y el modo en que esa infancia atípica marcó su biografía. Igual de interesante resultó, por citar otro ejemplo, la charla de Víctor Hugo Morales con Alejandro Fantino en la que el relator recordó los días que pasó en una prisión uruguaya.
Por el contrario, el ciclo pierde personalidad en los pasajes en que cede a los trajinados lugares comunes televisivos como las preferencias sexuales de los entrevistados con preguntas del estilo "¿arriba o abajo?" o la machacona curiosidad sobre el tamaño del pene de cada quien. De hecho, Víctor Hugo Morales se mostró desconcertado ante la histriónica irrupción de Pamela David, vestida para el infarto, y su propuesta de que la recibiera ataviada en baby-doll, cosa que rechazó con la elegancia propia de un caballero.
Con independencia de sus aciertos y errores, en materia de rating "Habitación 414" carga con el peso de haber salido al ruedo televisivo en un día y horario (lunes, a las 23) que lo obligan a competir con tanques como "ShowMatch", que en ese día emite el rendidor "Bailando por un sueño", y las diversas opciones que Telefé le va poniendo enfrente y que, dada la batalla por conquistar televidentes, siempre son pesos pesados. l

   
    Por: Enrique Destaville | Fotos: Gentileza América.
 

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