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| "Ojalá hagamos un buen papel
con ‘Montecristo’. La presión existe, pero competir con un
programa de entretenimientos como ‘ShowMatch’ me da tranquilidad"
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Rosa Montero (55) |
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"Soy una escritora orgánica" |
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Presentó su última novela en la Feria del Libro, pero reniega del circo mediático y confiesa la necesidad de lectores. Cómo explica el presente económico español. |
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Como preparada para continuar
con un maratón, Rosa Montero se levanta, saluda y vuelve
a sentarse en ese sillón que a esta altura del día
debe tener sus iniciales. Todo lo hace con amabilidad, pero con
movimientos algo mecánicos. Hasta que se le pregunta cómo
viene llevando tantas entrevistas, tanta agitación en torno
a la Feria del Libro.
Y ahí sí desaparece cualquier atisbo de pose controlada.
Sus palabras salen a velocidad incalculable, con el tono rojizo
de su pelo: "Esto de ser como un clown es terrible, ¡vamos!,
es un circo mediático; además es paradójico
porque la mayoría de los escritores lo somos, entre otras
cosas, porque no nos gusta hablar en público. Y ahora no
basta con que escribas un libro, debes ser memorable en los medios
de comunicación: hacer algo que haga ruido, para que te identifiquen
entre los miles que salen todos los días diciendo: ‘¡Cómprame
mi libro!".
Así se presenta la madrileña Rosa Montero: con toda
un declaración de principios. Claro que puede decirlo con
doble peso. Como escritora -acaba de presentar "Historia del
Rey Transparente" (una novela en la que una mujer, para sobrevivir,
se convierte en caballero)- y como alguien que ejerce el periodismo
desde los 19 años y vivió toda su vida de los medios
de comunicación. Noticias: Ay, y ahora tengo que
entrevistarte, pero con todo lo que acabás de decir....
Rosa Montero: No hay más remedio.
Dice, se ríe y deja en claro que es toda una profesional:
se relaja, el tono de su pelo se apaga y sus palabras se suavizan.
Noticias: ¿Cómo surgió "Historia
del Rey Transparente"?
Montero: Las historias te escogen a tí. Las novelas son los
sueños diurnos del escritor: de repente ciertas imágenes
se encienden en tu cabeza y son el germen de una novela, lo que
yo llamo el huevecillo. Noticias: ¿En este caso cómo
fue?
Montero: La imagen que se encendió fue la de unos campesinos
medievales arando en un campo pedregoso. Y, al lado, varios centenares
de hombres de hierro pegándose y matándose. Son verdaderas
visiones, es como si estuvieras ahí: se puede oler el sudor,
te salpica la sangre y oyes los alaridos. Entonces dices: esto tengo
que contarlo. Noticias: ¿Por qué contarlo?
¿Por qué escribir?
Montero: Yo escribo porque, como el 99 por ciento de los escritores,
no puedo hacer otra cosa. Escribo por necesidad. Soy una escritora
orgánica: para mí escribir es como comer o respirar,
he escrito desde siempre, desde niña; empecé a escribir
con cinco años cuentos de ratitas que hablaban y desde que
me recuerdo, me recuerdo leyendo y escribiendo. Noticias:
¿Tenés miedo de ser mala escritora, de que no te lean?
Montero: Ese miedo no pasa nunca, necesitas que te lean como el
oxígeno. Los escritores somos tan frágiles, tan necesitados
en ese sentido... es una vanidad que va mas allá de la vanidad,
es una auténtica fragilidad esencial, no tener lectores te
destruye. Yo creo que es porque escribir novelas no es objetivable:
consiste en algo absurdo, en meterte en la esquina de tu casa a
inventar personajes que no existen. No hay medida que diga que eso
que estás haciendo tiene sentido. Decía Sergio Pitol,
el flamante premio Cervantes, que un novelista es un individuo que
oye voces y que eso lo asemeja con un demente.
Se vuelve a acomodar en ese sillón en el cual ya debe haber
probado todas las posiciones y, de pronto, por debajo de su manga,
a mitad del antebrazo, asoma una figura. Noticias: ¿Y
ese tatuaje?
Montero: Una salamandra. Me la hice hace seis años.
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