Año XXII
Nº 1532 del 06-05-2006
Publicación semanal de Editorial Perfil

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  Sugestivas huellas
  Gabriel Salomón en Rubbers. Carolina Antoniadis Del Infinito y Centro Cultural Recoleta.
 

Reina la pintura en las muestras de Gabriel Salomón y Carolina Antoniadis, complementadas por fotografías, esculturas, y otros objetos culturales de diversa procedencia. Ambos parecen aunados también por una especial sensibilidad hacia el mundo del diseño y de los textiles.
Gabriel Salomón (Buenos Aires, 1943) vuelve a la galería Rubbers con "Obras 1996/2006", tras sus recordadas pinturas "negras" de hace diez años y las de la anticipatoria serie del "humo" (recordar la destrucción de las humeantes torres gemelas de Nueva York) que exhibió tiempo después. Es un conjunto ecléctico que aborda con múltiples técnicas y materiales una aguda reflexión en torno al arte y expresa su manera de situarse ante el mundo.
Salomón reconoce al arte como espacio de ambigüedad y redobla la incertidumbre al interrogar la esencia de su trabajo. "La obra como actos de pensamiento, cuya lectura como arte permanece siempre en la duda", advierte el artista. Por supuesto, el sentido está en la obra y el artista ofrece huellas para que la mirada de cada espectador termine asignándole diversos significados.
La serie de "Lo último en arte" maneja cierta ironía al proponerla como marca de ciertos ritos y pasajes, ya que los arroja o deposita en lugares significativos para su biografía. Son cubos numerados de diversos materiales -piedra, vidrio, hierro, aluminio, mármol- que llevan la citada inscripción, junto a la fecha y nombre del artista. Junto a los vibrantes papeles y collages de intención celebratoria, sobresalen las torres de chapas de hierro y las piezas con géneros, entretejidos, rasgados y anudados. Las llamadas "Tramas" apelan al espectador por su sensualidad y dulzura. Hay una cierta corriente de afecto en esos jirones de telas de varios colores que, más que representar una ruptura, parecen cobijar algún secreto, algún nacimiento.
En tanto, Carolina Antoniadis (Rosario, 1961) presenta "Pluscuamperfecto" (galería Del Infinito) y "Domus referencial" (Centro Cultural Recoleta), muestras simultáneas que recuperan una historia familiar y ponen en relieve su placer por pintar. Las coloridas y apasionadas pinturas y los objetos exhibidos sintetizan tramos de una biografía y revelan el marcado interés por el diseño que recorre toda la obra de la artista. Si en piezas anteriores Antoniadis recurre a muchas de las imágenes de la infancia para así "seguir jugando", en "Pluscuamperfecto" (Quintana 325 PB) suma las presencias de sus afectos para especular sobre las concurrencias que podrían haberse establecido entre ellos. En "Domus referencial" (Junín 1930), que suma pintura mural y fotografías, se asoma de manera excluyente a su mundo privado, a una cotidianeidad que se piensa única.
Entre el simulacro y la reconstrucción, las muestras de Antoniadis además de pinturas exhiben tanto los jarrones de la abuela como los platos decorativos que alguna vez vistieron su comedor, reproducido digitalmente en las salas de exhibición. Así, aún cuando aparezca compartiendo su universo íntimo con los espectadores, la artista borra las facciones de los rostros y se interna por silenciosos vericuetos que la tienen a ella y a los suyos como protagonistas. Principio y fin de sus memorias y de este momento artístico, subrayado por las formas circulares pintadas con laca transparente que imprimen ciertos ritmos y lo envuelven todo; misteriosamente. l

   
  Por: Victoria Verlichak | Fotos: Catálogo
 

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